Cinco rutinas de ejercicio para realizar en tu casa| #CuarentenaProductiva
Anteriormente recomendaba hacer ejercicio como una
alternativa para entretenernos en esta cuarentena y por esa razón, hoy te
presento cinco rutinas básicas que puedes realizar en tu casa, pero antes te
explico cuáles son los beneficios que obtendrás si los pones en práctica.
Quienes realizan una actividad física constante tienen
menor probabilidad de enfermarse y más posibilidades de gozar de una vida más
larga. El bienestar no es sólo físico, también la mente se favorece, cuando una
persona se ejercita se ve y se siente bien consigo misma.
Beneficios biológicos
- Mejora
la forma y resistencia física.
- Regula
las cifras de presión arterial.
- Incrementa
o mantiene la densidad ósea.
- Mejora
la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
- Reduce
la sensación de fatiga.
- Ayuda
en la prevención de cáncer de colon.
Beneficios psicológicos
- Aumenta
la autoestima.
- Mejora
la autoimagen.
- Rebaja
la tensión y el estrés.
- Reduce
el nivel de depresión.
- Disminuye
el número de accidentes laborales.
- Menor grado de agresividad, ira y angustia.
Calentamiento
Realiza unos 10 minutos
de carrera en el sitio, alternando elevación de rodillas al
pecho y talones hacia los glúteos. Puedes descansar entre medio unos pocos
segundos sin dejar de marchar en el lugar. Si eres propietario de una cinta o
bicicleta fija, éste calentamiento puedes hacerlo allí, o bien, usando
escaleras de la casa, luego todas las articulaciones: hombros, codos, muñecas,
caderas, tobillos y rodillas. Esto se logra haciendo movimientos lentos y
amplios.
1.
Estiramientos.
La idea es trabajar la mayor parte del cuerpo posible y finalmente, incorporar
ejercicio aeróbico de buena intensidad para quemar grasas. Entre
ejercicio y ejercicio se recomienda no descansar más de 2 minutos.
Para
mayor intensidad y estímulo muscular, podríamos incrementar el peso usado
progresivamente y reducir las repeticiones a realizar, así como las series.
2.
Sentadillas.
Pararse frente a una silla, con las piernas
separadas un poco más que el ancho de las caderas, con los pies abiertos
ligeramente hacia afuera (la silla es un punto de referencia, es hacia donde se
quiere ir pero sin sentarse ni apoyarse).
El ejercicio consiste en simular
sentarse bajando la cola (todo lo que se pueda) sin que las rodillas superen la
punta de los pies y sacando la cadera hacia atrás. La espalda debe estar
derecha y el pecho bien abierto. Al subir, se deben mantener los talones bien
apoyados en el piso, apretando los glúteos y hundiendo el ombligo, antes de
estirar totalmente las piernas.
3. Estocadas.
Respetando
el ancho de las caderas, bien apoyados, sintiendo el peso del cuerpo repartido
entre ambos. Espalda derecha y los brazos sueltos a los lados del cuerpo.
Dar
un paso largo hacia delante, flexionando la rodilla con el tronco recto,
formando un ángulo de 90 grados entre tronco-muslo y muslo-pierna, controlando
(igual que en la sentadilla) que la rodilla no supere la punta del pie. Volver
a la posición inicial empujando con fuerza el piso con el pie. Hacer lo mismo
con la otra pierna.
4. Flexiones
Uno de los más efectivos es la que se
hace con rodillas. Para ello, se realiza la flexión tradicional pero apoyando
las rodillas y las puntas de los pies de modo que hagamos la mayor parte de la
fuerza con los brazos.
Para practicar correctamente el ejercicio, recuerda que
debes mantener la distancia de las manos a la anchura de los hombros.
5. Abdominales.
Acostarse sobre una colchoneta boca arriba, con la espalda bien apoyada en el suelo y las piernas flexionadas y separadas del ancho de las caderas. Los pies deben estar muy firmes en el piso, ya que son un importante punto de apoyo.
5. Abdominales.
Acostarse sobre una colchoneta boca arriba, con la espalda bien apoyada en el suelo y las piernas flexionadas y separadas del ancho de las caderas. Los pies deben estar muy firmes en el piso, ya que son un importante punto de apoyo.
Las manos, con los dedos entrecruzando,
estarán ubicadas en la base de la nuca, dándole apoyo a la cabeza. Despegar la
espalda hasta la altura de los omóplatos, concentrando la fuerza entre la punta
del esternón y el ombligo, sin tensionar el cuello y sosteniendo la cabeza con
las manos sin tironear.
Dedica un poco de tu tiempo para hacer ejercicio, ¿qué otras rutinas conoces?





Lo estamos poniendo en práctica Amigo 🙌 Gracias por la información 🤩
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